miércoles, 6 de noviembre de 2013

Todo lo que una tarde murió con las bicicletas



Una treintañera regresa a casa de sus padres desorientada: no tiene pareja ni hijos y a pesar de haber llevado una brillante carrera profesional, de repente se ha quedado en el paro. Universitaria, inteligente y trabajadora, jamás se hubiera imaginado que a su edad se encontraría en esta situación.


Indagar en la historia familiar puede ser una manera de preguntarse qué era exactamente lo que la vida le había prometido. Sin embargo, la memoria le revelará mucho más, porque al contemplar sus recuerdos no como refugio ni como huida, ni siquiera como tentación estética, terminarán aflorando los ecos íntimos, los gestos de amor y las pequeñas heridas de una familia cualquiera, es decir, la verdad desnuda de la vida.


A medio camino entre la crónica generacional y el libro de memorias, Todo lo que una tarde murió con las bicicletas es una emocionante novela sobre la familia.

Encontré este libro buscando otro y sólo por el título ya me llamó la atención.

Me cachis en esa manía que tengo  (yo y la mayoría, seguro) de escoger libros por sus títulos o portadas bonitas, así son las decepciones que luego nos llevamos.

No es que este libro me haya decepcionado, pero la verdad es que me costó muchísimo cogerle el gusto, estuve como tres veces a punto de dejarlo y me dije "No, no más libros abandonados nada más empezar en lo que queda de año". Y me obligué a acabarlo.

Tal y como dice el argumento, habla sobre memorias, memorias familiares, de abuelos, de padres, de hermanos, de vivencias en la infancia y la adolescencia, de la búsqueda de un nuevo camino tras quedarse en el paro después de muchos años de independencia económica.

No está mal realmente, a mí me hizo plantearme muchas cosas de mi misma, de mi propia familia y de nuestra historia. Y sobre todo de lo poco que sé y que sabré ya... por lo que me dejó un gusto un poco agridulce en ese sentido. 

Es cortito, así que (a pesar de lo que tardé) no debería llevar mucho leerlo.

4 comentarios:

Inés dijo...

Pues no lo conocía pero sí te ha costado... aunque eso que dices de que te has replanteado cosas sí me ha gustado.

Y tienes mucha razón, ya vale de dejarnos llevar por portadas y títulos...

Un besazo y feliz finde

Islander ! dijo...

Cada vez los títulos de los libros son como más largos, ¿no? Cuando escriba mi apasionate biografía (xD) será como "la chica que nació en tal, se mudó y estudió en tal, se remudó a tal, emigró a tal, etc." El título será en sí el contenido del libro jaja.

Kiss!!

Maeva dijo...

Inés, pues sí, me costó mucho acabarlo, y no sé si recomedarlo o no, eso sí, eso de remplantearme algunas cosas y hacerme pensar, sí que me pasó.

Un beso! gracias por pasar ;)

Maeva dijo...

Jajaja Islander, espero que cuando la escribas, me dejes reseñarla ;)

un beso!