lunes, 25 de noviembre de 2013

No pasa nada y si pasa se le saluda


Inteligencia, desenfado y sensibilidad son los tres pilares sobre los que se asienta esta obra, a medio camino entre la novela y el monólogo, en la que la autora comparte con el lector, con una actitud muy poco políticamente correcta, sus reflexiones, comentarios y reacciones a una realidad en la que, no nos queda otra, tenemos que resistir como podamos... Mordaz, irónica, muy aguda y también sorprendentemente tierna, Raquel Martos nos demuestra cómo se puede pasar de sufrir a disfrutar, de la resignación a la indignación, del odio al amor y viceversa sin las etapas intermedias.

Sorpresa, de las buenas, me he llevado con este libro.

Me lei el primer libro de Raquel Martos (Los besos no se gastan) y me encantó. Pero no me esperaba que este me gustara tanto después de leer el argumento.

La verdad es que me esperaba otra cosa. Por el argumento más que nada. Pensaba que serían divagaciones de ella, cosas graciosas, anécdotas, monólogos que haya podido contar en la tele o en la radio, pero no, es una novela, con su parte de realidad, de crítica a lo que estamos viviendo hace ya demasiado tiempo, pero es una historia llena de personajes que salen adelante y de mensajes positivos.

Quizá un poco "facilona" a ratos, pero yo me lo pasé genial leyéndola, y me sentí tan identificada con Carla (su protagonista) en algunos momentos que ya con eso me tiene ganada.

Recomendada para pasar un buen rato y para las seguidoras del chick-lit (que casi nunca es tan chick como aparenta)

2 comentarios:

Tatty dijo...

No me había dado cuenta de que era la misma autora de Los besos no se gastan, una novela que tengo pendiente. Esta también me llama, pero creo que leeré antes la otra
besos

Maeva dijo...

Hola Tatty! a mi me gustó más Los besos no se gastan, aunque también es un poco triste...

Ya te leeré si te animas ;)

Besos!